Todo proceso de mejora empieza y termina en la gente


www.knowment.netMuchas veces tenemos la genuina voluntad de trabajar en la mejora de alguna actividad o proceso, pero no sabemos bien por donde, o por cual empezar.

 Lo cierto es que las oportunidades de mejorar abundan. Sólo se requiere abrir los ojos para ver que, en (casi) todas nuestras actividades, hay posibilidad de lograr mayor efectividad y mejores resultados.

¿Cómo discernir qué es lo más importante que deberíamos mejorar? ¿Por dónde tenemos que empezar?

Lo que suelo recomendar en estas situaciones es arrancar por la gente: abrir los ojos y observar a nuestro alrededor. Escuchar atentamente, resistiendo el impulso de hacer un aporte. Indagar desde el más profundo sentido de la curiosidad.

Algunas de las preguntas que nos podemos hacer son:

  • ¿Cuál es el objetivo que persiguen las personas al realizar esta actividad o proceso?
  • ¿Están obteniendo el resultado esperado?
  • ¿Cuál es el estado emocional que percibimos en las personas? ¿Los notamos felices, enojados, cansados? ¿Dónde quedan atascados?
  • ¿Hay cosas que parecen afectarlos más que otras?

Mientras más gente evaluemos, mayor será la información que obtendremos. Y más rico el entendimiento que lograremos del funcionamiento de esa actividad o proceso.

Es recomendable también que la información que vamos obteniendo la registremos. Esto nos permitirá  releerla, analizarla y extraer conclusiones. A veces es efectivo buscar patrones recurrentes en las distintas personas.

Con estos elementos como punto de partida, será cuestión de comenzar a trabajar en aquellos que mayores beneficios traerán, y cuyo costo de implementación sea más bajo, rápido y/o factible.

¿Y cuál es la manera más sencilla de saber si son efectivos los cambios realizados?. Sin lugar a dudas, volviéndonos  a enfocar en la gente: si en nuestras observaciones vemos que obtienen lo que quieren de una forma más efectiva, si los notamos menos frustrados, de mejor humor que antes y, en general, parece estar más conformes con los resultados obtenidos, entonces sabremos que vamos en la dirección correcta.

 En otro post retomaré la importancia de tomar decisiones basados en evidencia y la importancia de su aplicación como mecanismo de búsqueda de la mejora.

Autor: Ing. Ezequiel Kahan – Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción sin el expreso consentimiento del autor.

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