Aprender algo nuevo, un buen propósito para el año que comienza


Aprovechando que al comenzar el año muchos establecemos algun propósito a alcanzar, te propongo uno: proponete aprendé algo nuevo.

Ser capaces de aprender contínuamente es fundamental: Es una habilidad muy valorada históricamente, pero lo es aún más hoy en día, cuando la enorme velocidad de cambio hace que los conocimientos que ya tenemos corran el riesgo de volverse caducos y/o obsoletos.

Pero además, lo genial de aprender algo nuevo es que viene con un beneficio adicional (la “Yapa”): no solo obtenemos el beneficio que nos aporta lo aprendido, sino que nos permite desarrollar habilidades vinculadas con la capacidad de aprender. ¿Cuáles son estas habilidades? Entre otras cosas, aprender algo en forma exitosa implicará:

  • Constancia: para aprender algo se requiere tiempo y esfuerzo. El ser humano aprende por, entre otros mecanismos, repetición. Aprender cosas nos enseña a ser constantes y perseverar
  • Paciencia: Cuando aprendemos, las cosas no siempre salen del modo que esperamos. Tampoco sucede en forma instantánea. Los aprendizajes reales requieren grandes dosis de paciencia.
  • Visión experimental: el aprendizaje requiere experimentación. No se puede aprender realmente si no experimentamos. Y los experimentos a veces saldrán del modo esperado y, otras fallarán. Aprender algo nos da práctica en diseñar más y mejores experimentos.
  • Disfrute y felicidad: Aprender algo nuevo siempre produce satisfacción.

Los efectos entonces de aprender algo son tan importante que muchas veces simplifican la tarea de elegir qué aprender: a fin de cuentas, no importa tanto lo aprendido, ya que siempre podemos elegir mejor la próxima vez, sino todo lo que aprendimos mientras intentamos aprender a aprender 😉

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